La comparación de costos entre destinos nacionales e internacionales dejó de ser tan favorable para viajar al exterior. Hoy, vacacionar en Miami o en Río de Janeiro presenta valores cada vez más cercanos —e incluso superiores— a los de destinos clásicos argentinos como Mar del Plata.

En el caso de Miami, el gasto total se ve impulsado por el aumento de los pasajes aéreos y el encarecimiento de la hotelería y la comida en dólares. A eso se suma un mayor costo diario en transporte y consumos básicos, que eleva de forma significativa el presupuesto final del viaje.

Río de Janeiro, históricamente percibido como una opción más accesible dentro del exterior, también registró subas en alojamiento y servicios turísticos. Si bien sigue siendo más económico que otros destinos internacionales, la diferencia con las playas argentinas ya no resulta tan marcada como en temporadas anteriores.

Mar del Plata, en tanto, mantiene precios elevados en temporada alta, pero sin los costos adicionales que implica salir del país. Para muchos turistas, la cercanía, la posibilidad de viajar en auto y la previsibilidad del gasto inclinan la balanza hacia el turismo local, en un escenario donde el boom de los viajes al exterior empieza a quedar atrás.

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