La conexión aérea entre Tucumán y Lima había sido presentada como una novedad clave para fortalecer la conectividad internacional del norte argentino, pero la aerolínea dio marcha atrás de manera sorpresiva apenas 48 horas después del anuncio oficial.
La expectativa duró muy poco. Una aerolínea internacional resolvió cancelar el vuelo que uniría la provincia de Tucumán con la ciudad de Lima, en Perú, antes incluso de que la ruta comenzara a operar. La decisión generó sorpresa en el sector aerocomercial y también entre los actores turísticos de la región, que veían en este trayecto una oportunidad estratégica para mejorar el acceso directo al exterior sin pasar por Buenos Aires.
Según trascendió, la marcha atrás estuvo relacionada con una combinación de factores económicos y operativos. Entre ellos, se señalaron los costos de la operación en la Argentina, la incertidumbre sobre la rentabilidad del vuelo y las dificultades para garantizar una ocupación sostenida que justificara el servicio en el corto y mediano plazo. Frente a ese escenario, la compañía optó por reordenar su esquema de rutas internacionales.
La cancelación dejó al descubierto las dificultades que enfrentan las provincias para sostener nuevas conexiones aéreas internacionales. Si bien en los últimos meses se habían multiplicado los anuncios sobre la ampliación de la red aérea del país, no todas las iniciativas logran consolidarse en un contexto económico inestable y con reglas de juego cambiantes.
Desde el sector turístico y empresarial de Tucumán advirtieron que la suspensión del vuelo impacta de manera directa en la competitividad de la región, tanto para el turismo como para el comercio y los viajes de negocios. Al mismo tiempo, remarcaron que la continuidad de este tipo de rutas depende de condiciones previsibles y de un marco que permita a las aerolíneas sostener sus operaciones a largo plazo.





