La Patagonia atraviesa una nueva emergencia ambiental como consecuencia de incendios forestales que se expandieron rápidamente y pusieron en riesgo tanto a personas como a ecosistemas de alto valor ecológico. Miles de turistas debieron abandonar de forma urgente los lugares donde se encontraban alojados ante el avance del fuego.
El escenario obligó a coordinar acciones entre organismos nacionales, provinciales y municipales, con brigadas especializadas trabajando de manera ininterrumpida. A pesar de los esfuerzos, las llamas continúan activas en algunos sectores, impulsadas por ráfagas de viento y la sequedad del terreno.
Las autoridades investigan las causas de los incendios y no descartan la intervención humana en el inicio de algunos focos. Mientras tanto, se mantiene el estado de alerta y se evalúan medidas adicionales para proteger áreas naturales, viviendas rurales y centros turísticos.




