La decisión fue tomada por una de las principales empresas del sector y generó preocupación en el norte del país.
Una de las firmas textiles más importantes de la Argentina cerró una de sus plantas ubicadas en la Tucumán y suspendió a 190 trabajadores, en el marco de un proceso de ajuste vinculado a la caída de la actividad y el consumo. La medida impacta de lleno en el empleo industrial de la provincia y encendió alertas entre gremios y autoridades locales.
Desde la empresa señalaron que el cierre responde a un contexto económico adverso, con menores ventas, aumento de costos y dificultades para sostener la producción. Mientras tanto, los trabajadores afectados permanecen a la espera de definiciones sobre su continuidad laboral.




