Docentes y directivos esperan que la nueva restricción a menores de 16 años reduzca los conflictos de convivencia derivados de la actividad digital.

El sector educativo ha manifestado su interés ante la ley que prohibirá las redes sociales a menores de 16 años, argumentando que una gran parte de los problemas de acoso escolar se originan fuera del horario lectivo a través de estas plataformas. La limitación legal facilitaría la gestión de la convivencia dentro de los institutos.

Los centros de enseñanza consideran que la medida ayudará a los adolescentes a enfocarse en sus procesos de aprendizaje y lectura, reduciendo las distracciones generadas por las notificaciones constantes. Además, se espera que la ley refuerce los programas de alfabetización digital que ya se imparten en las escuelas.

Sin embargo, algunos pedagogos advierten que la prohibición debe ir acompañada de una educación crítica. Sostienen que, si bien la restricción de acceso es útil, el conocimiento sobre el funcionamiento de Internet sigue siendo indispensable para los jóvenes de 16 años en adelante.

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