La dinámica de recambios en el Gobierno se consolida como una de las marcas del inicio de 2026.
Las renuncias no se concentraron en un solo sector, sino que alcanzaron áreas vinculadas a estadísticas oficiales, control financiero, transporte y energía.
El patrón que se repite es el de salidas abruptas, muchas veces sin explicaciones públicas detalladas, lo que alimenta versiones sobre disputas internas.
La acumulación de bajas obliga al Ejecutivo a redefinir su estructura de mando de manera constante.





