El desarrollo del pino piñonero en el sudeste de la Provincia de Buenos Aires abre una nueva oportunidad para pequeños y medianos productores.

A diferencia de otros cultivos intensivos, el piñón forma parte de un esquema forestal que combina producción agrícola con cuidado ambiental. Los árboles se adaptan bien a suelos arenosos y climas costeros, lo que facilita su expansión en determinadas zonas.

El desafío económico radica en la inversión inicial y en el tiempo que demanda la primera cosecha. Sin embargo, el alto precio internacional y la posibilidad de exportación directa generan expectativas de crecimiento sostenido en la región.

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