El fiscal de la causa AMIA, Sebastián Basso, afirmó que la investigación judicial cuenta con pruebas suficientes para demostrar la responsabilidad de la organización Hezbollah en el atentado contra la mutual judía ocurrido en 1994 en la Ciudad de Buenos Aires.
Según explicó el funcionario judicial, la evidencia acumulada durante años de investigación permite sostener que el ataque fue ejecutado por el grupo libanés, al que definió como un “títere de Irán”, en referencia a la relación política y militar entre ambos.
Basso señaló que el objetivo de la fiscalía es avanzar hacia un juicio para que las pruebas puedan exponerse públicamente. En ese marco, remarcó que la causa logró reconstruir gran parte de la estructura que habría planificado y ejecutado el atentado.
El ataque contra la AMIA ocurrió el 18 de julio de 1994 y dejó un saldo de 85 muertos y más de 300 heridos. A más de tres décadas del hecho, continúa siendo el mayor atentado terrorista de la historia argentina.




