La creación del cerdo modificado genéticamente en Argentina implicó editar su ADN antes de la clonación. Los investigadores alteraron genes específicos en células porcinas para reducir la respuesta del sistema inmunológico humano. A partir de esas células, se desarrollaron embriones que dieron origen al animal clonado.
El procedimiento combina herramientas de ingeniería genética con técnicas reproductivas avanzadas. Entre ellas, la transferencia embrionaria, que permite implantar embriones editados en una cerda receptora. De esta forma se obtiene un animal con características diseñadas para uso médico.
Este avance forma parte de una línea de investigación global que busca generar órganos compatibles con humanos. La modificación genética apunta a “humanizar” los tejidos animales para evitar rechazos. Así, se abre una alternativa innovadora para miles de pacientes en lista de espera.




