El juicio contra Lindsay Clancy por el asesinato de sus tres hijos volvió a poner en discusión los trastornos de salud mental asociados al período posterior al parto. La defensa sostiene que la acusada padecía psicosis posparto cuando ocurrieron los crímenes, mientras que la fiscalía afirma que actuó de manera premeditada. El caso ocurrió en Massachusetts en enero de 2023.
La psicosis puerperal es considerada una de las alteraciones más graves que pueden presentarse durante el posparto. De acuerdo con la especialista Noelia Kasperavicius, puede provocar alucinaciones y una desconexión con la realidad, incluso en mujeres sin antecedentes de enfermedades mentales. El trastorno es diferente de la depresión posparto, que tiene una frecuencia mucho mayor.
Durante el juicio se conoció que Clancy había solicitado ayuda y había consultado en diferentes centros de salud. También se mencionaron períodos de falta de sueño y modificaciones reiteradas de su medicación antes de los hechos. La Justicia deberá evaluar toda esa información para determinar el grado de responsabilidad penal de la acusada.





