El potus puede reproducirse a partir de una enredadera establecida y, además de generar nuevas plantas, la poda permite reducir la longitud de sus tallos y estimular un crecimiento más compacto en el ejemplar original.
Para hacerlo, se debe cortar una rama firme y sin signos de enfermedad justo por debajo de un nudo, retirar las hojas de la parte inferior y colocar el esqueje en agua limpia, en un espacio con buena iluminación indirecta.
El desarrollo de las raíces puede llevar varias semanas y varía según la temperatura, la luz y el estado de la planta; una vez que alcanzan el tamaño adecuado, el esqueje puede trasplantarse a una maceta con drenaje, evitando tanto la falta de agua como el riego excesivo.




