Consideradas uno de los movimientos fundamentales del entrenamiento de fuerza, las sentadillas activan principalmente glúteos y cuádriceps, pero también involucran la cadera, el abdomen y la espalda baja.

Un ensayo realizado con 45 jóvenes entrenados mostró que repartir tres series de 20 repeticiones en distintos momentos del día produjo mejoras de fuerza comparables a las obtenidas con una sesión continua.

Los investigadores destacaron que esta modalidad puede facilitar la incorporación del ejercicio a la rutina diaria, aunque remarcaron que la técnica, la progresión de las cargas y las características de cada persona son fundamentales.

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