La creciente incorporación de bebidas, yogures y quesos vegetales en la alimentación abrió nuevos interrogantes sobre su capacidad para reemplazar nutricionalmente a los productos lácteos tradicionales. Un estudio publicado en The Lancet Planetary Health analizó distintos escenarios de sustitución a partir de datos de más de 3.500 personas y encontró que estos cambios podrían reducir la ingesta de cuatro micronutrientes esenciales.
El yodo fue uno de los nutrientes más afectados en las simulaciones, con un incremento de la insuficiencia alimentaria entre adolescentes y mujeres en edad reproductiva cuando se reemplazaba parte del consumo de lácteos. También se observaron disminuciones en el aporte de calcio, riboflavina y vitamina B12, debido a que una proporción importante de los productos vegetales disponibles no contiene cantidades suficientes de estos nutrientes añadidos.
La investigación concluyó que la fortificación de las alternativas vegetales con vitaminas y minerales podría compensar buena parte de las diferencias nutricionales y evitar una reducción general de su consumo. Los especialistas señalaron que la transición hacia dietas con menor presencia de alimentos de origen animal debe contemplar no solo la elección de los productos, sino también su composición y el equilibrio nutricional del conjunto de la alimentación.




